Gobierno y Política

“Prefiero vivir en la paradoja entre la locura y la cordura”: Miller Dussán

El investigador y líder social reveló que su accionar en defensa de la región y los derechos de las comunidades no parará hasta su último suspiro y que ha sido objeto de todo tipo de demandas por parte de las transnacionales que han querido frenar su accionar. Permanece firme luchando por la defensa de los afectados por El Quimbo.

POR: FABIÁN HERNÁNDEZ
GOBIERNO Y POLÍTICA

Miller Dussán, es un luchador. Despierta odios y muchas pasiones. Es el líder de un movimiento social que puso a tambalear El Quimbo y que pese a los intentos por desprestigiarlo, permanece firme y plenamente comprometido con una causa que reúne lo social, ambiental, comunitario, cultural, económico y político.

Con más de 50 años de experiencia entre la docencia y la investigación prepara su segundo libro sobre las implicaciones que para el departamento del Huila ha tenido el desarrollo de ese gran proyecto de infraestructura energética que a su juicio se trató de una imposición que ha beneficiado a unos pocos y que ha dejado una huella de desolación, incertidumbre y muerte.

Nos contó que está satisfecho con el trabajo realizado, porque pudo poner en la agenda internacional la problemática de las represas en Colombia y dijo que aunque desde la oficialidad no reconozcan el papel de las comunidades, los procesos de construcción de centrales hidroeléctricas se frenaron en la región gracias a las denuncias que de manera sistemática han presentado en el contexto mundial.

“No me preocupa que algunos me odien. Me debo a una causa que defenderé siempre. En esta tarea es normal las malquerencias. Uno no puede aspirar a que todo el mundo esté de acuerdo con lo que hacemos. Mis principales detractores son quienes están en el poder y fundamentalmente las grandes corporaciones transnacionales que además se han dedicado a instaurar todo tipo de demandas contra mí, por el trabajo de defensa del territorio y de la vida”, explicó.

Para este dirigente social ha sido una verdadera lucha tener que enfrentar procesos judiciales, según nos relató buena parte del tiempo se la pasa entregando versiones y construyendo documentos para sustentar los procesos en su contra indicando que todo ello hace parte de una estrategia para sacarlo del camino en su propósito de hacer valer los derechos de las comunidades afectadas por la construcción de la represa de El Quimbo.

“He librado muchas luchas durante mi vida. Pero sin lugar a dudas la más importante y significativa es la del Quimbo. Jamás me imaginé que me correspondiera enfrentar a las corporaciones transnacionales. En este caso no se ha tratado de una lucha reivindicativa por la mejora de salarios y condiciones, sino que se trata de un proceso contra todo el modelo corporativo extractivista y eso implicaba retos muy grandes y con consecuencias que hoy vemos traducidos en demandas en nuestra contra”, complementó Mìller Dussán.

Un loco muy cuerdo

A este docente investigador lo han tratado de loco, lo han calificado de revolucionario y ello le ha llevado a ser objeto de todo tipo de ataques y acciones legales que no le han impedido seguir adelante en su misión.

“Me encanta que me digan loco, porque es mejor ser así que extremadamente inteligente. Me encanta El Quijote y debo decir que sus aventuras y ocurrencias guardando las proporciones pues hacen parte de mi esencia, de lo que soy, prefiero vivir en la paradoja entre la locura y la cordura, porque ello me permite tener ideales, soñar, pensar en las utopías. Claro, estoy loco porque siempre lucharé para poder comprender el sentido de la vida. Quienes detentan el poder son quienes más me califican de esa manera, para desestimar lo que hacemos, porque ellos quieren que siempre todo se haga conforme ellos lo dictan, que uno sea subordinado, que seamos obedientes, que no se cuestione y critique, por eso reivindico el sentido de la locura, pues a todos los que nos hemos atrevido a pensar nos han calificado de esa manera”, manifestó el dirigente de Asoquimbo.

Las demandas en su contra

El dirigente social reveló que durante el tiempo que ha estado al frente de las reclamaciones contra la multinacional encargada de la ejecución del proyecto hidroeléctrico ha debido también librar una intensa batalla legal. Aseguró que en su contra se han instaurado al menos cinco acciones de tipo penal que por fortuna en su gran mayoría no han prosperado pero que le han valido perder tiempo valioso en su defensa y asumir costos económicos para poder pagar abogados que lo defiendan.

“Tenía certeza que eso ocurriría, lo sabía, era consciente de ello. Ellos han actuado contra mí, de una forma desproporcionado con la firme convicción de querer sacarme del camino y por ello me han colocado cinco demandas de tipo penal que si prosperaran pues acumularían una pena en mi contra de 88 años de prisión. Para adelantar estas acciones han apelado a todo tipo de estrategias y personajes utilizando incluso a militares que me acusaron de ser autor de huelgas ilegales que ponían en riesgo la seguridad del Estado, la justicia y de los pobladores de la zona. Por fortuna eso no prosperó. Han llegado al punto de utilizar a los pobladores en mi contra para intentar demostrar que nuestro accionar era indebido, pero tampoco pudieron frenarnos. Todas las acciones han estado encaminadas a desprestigiarnos y a buscar incluso el pago de dineros por daños y perjuicios, de lo más absurdo, pero nos hemos mantenido firmes en nuestras convicciones, luchando y defendiendo el territorio”, señaló Miller Dussán Calderón.

El profesor Dussán, asegura que el Estado y los gobiernos regionales han sido permisivos con las actuaciones de la multinacional en detrimento de los intereses de las comunidades, como también la justicia y los entes de control que se han demorado en aplicar las sanciones y castigar los incumplimientos reiterados en aspectos ambientales, restitución de tierras, compensaciones y demás que se pactaron incluso a espaldas de las comunidades.

Una de las estrategias utilizadas por él y la organización Asoquimbo ha sido la llevar al plano internacional la problemática, esto con la idea de llamar la atención y obtener respaldo de organizaciones sociales.

“Esta es una tarea que no termina. Oponerse y dar la pelea por los derechos de las comunidades requiere entereza, asumir responsabilidades y no vamos a parar. Hemos recurrido a la comunidad internacional y la respuesta ha sido muy positiva. Lo que está pasando ha sido llevado a niveles muy importantes y hay resultados muy positivos, incluso Enel la multinacional italiana, ha tenido que dejar de interponer acciones en nuestra contra. Nuestras denuncias han llegado a Naciones Unidas, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ahí las cosas han sido a otro precio. Nos estamos defendiendo con argumentos y con el apoyo de la sociedad civil que ha sido vital. Seguimos dando la pelea, pero las reclamaciones no avanzan al ritmo debido, la dilación, el aplazamiento ha sido el plan para no reconocer los derechos de la región y de las comunidades”, finalizó diciendo Miller Dussán.

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